martes, 27 de enero de 2009

PRIMER MANIFIESTO DADA (1918) Tristan Tzara

scrito por Tristan Tzara y publicado en 1918 en el número 3 de la revista DADA de Zurich, el Manifiesto Dada es el primer manifiesto del movimiento dadaísta. Otros textos importantes para la historia del dadaísmo son: el Manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo, también de Tzara, leído en París el 12 de diciembre de 1920 en la Galería Povolozky y publicado posteriormente en el número 4 de la revista La vie des lettres también de París y la plaquette de ocho folios sin numerar La premiere aventure celeste de Mausleur Antipyrine, que Tzara escribió y publicó en Zurich en 1916. Ahora bien, el manifiesto de 1918 es sin duda alguna el texto más significativo de los que publicó el artista rumano y el más explícito en sus intenciones.

La magia de una palabra

—DADA— que ha puesto a los periodistas

ante la puerta de un mundo

imprevisto, no tiene para nosotros

ninguna importancia

Para lanzar un manifiesto es necesario: A, B,C. Irritarse y aguzar las alas para conquistar y propagar muchos pequeños y grandes a, b, c, y afirmar, gritar, blasfemar, acomodar la prosa en forma de obviedad absoluta, irrefutable, probar el propio non plus ultra y sostener que la novedad se asemeja a la vida como la última aparición de una cocotte prueba la esencia de Dios. En efecto, su existencia ya fue demostrada por el acordeón, por el paisaje y por la palabra dulce. Imponer el propio A.B.C. es algo natural, y, por ello, deplorable. Pero todos lo hacen bajo la forma de cristal-bluff-madonna o de sistema monetario, de producto farmacéutico o de piernas desnudas invitantes a la primavera ardiente y estéril. El amor por lo nuevo es una cruz simpática que revela un amiquemeimportismo, signo sin causa, frágil y positivo. Pero también esta necesidad ha envejecido. Es necesario animar el arte con la suprema simplicidad: novedad. Se es humano y auténtico por diversión, se es impulsivo y vibrante para crucificar el aburrimiento. En las encrucijadas de las luces, vigilantes y atentas, espiando los años en el bosque. Yo escribo un manifiesto y no quiero nada y, sin embargo, digo algunas cosas y por principio estoy contra los manifiestos, como, por lo demás, también estoy contra los principios, decilitros para medir el valor moral de cada frase. Demasiado cómodo: la aproximación fue inventada por los impresionistas. Escribo este manifiesto para demostrar cómo se pueden llevar a cabo al mismo tiempo las acciones más contradictorias con un único y fresco aliento; estoy contra la acción y a favor de la contradicción continua, pero también estoy por la afirmación. No estoy ni por el pro ni por el contra y no quiero explicar a nadie por qué odio el sentido común.

DADA— he aquí la palabra que lleva las ideas a la caza; todo burgués se siente dramaturgo, inventa distintos discursos y, en lugar de poner en su lugar a los personajes convenientes a la calidad de su inteligencia, crisálidas en sus sillas, busca las causas y los fines (según el método psicoanalítico que practica) para dar consistencia a su trama, historia que habla y se define. El espectador que trata de explicar una palabra es un intrigante: (conocer). Desde el refugio enguantado de las complicaciones serpentinas hace manipular sus propios instintos. De aquí nacen las desgracias de la vida conyugal.

Explicar: diversión de los vientres rojos con los molinos de los cráneos vacíos.

Dada no significa nada

Si alguien lo considera inútil, si alguien no quiere perder tiempo por una palabra que no significa nada….El primer pensamiento que se agita en estas cabezas es de orden bacteriológico…, hallar su origen etimológico, histórico o psicológico por lo menos. Por los periódicos sabemos que los negros Kru llaman al rabo de la vaca sagrada: DADA. El cubo y la madre en una cierta comarca de Italia reciben el nombre de DADA. Un caballo de madera, la nodriza, la doble afirmación en ruso y en rumano DADA. Sabios periodistas ven en todo ello un arte para niños, otros santones jesúshablaalosniños, el retorno a un primitivismo seco y estrepitoso, estrepitoso y monótono. No es posible construir la sensibilidad sobre una palabra. Todo sistema converge hacia una aburrida
perfección, estancada idea de una ciénaga dorada, relativo producto humano. La obra de arte no debe ser la belleza en sí misma porque la belleza ha muerto; ni alegre; ni alegre ni triste, ni clara ni oscura, no debe divertir ni maltratar a las personas individuales sirviéndoles pastiches de santas aureolas o los sudores de una carrera en arco a través de las atmósferas. Una obra de arte nunca es bella por decreto, objetivamente y para todos. Por ello, la crítica es inútil, no existe más que subjetivamente, sin el mínimo carácter de genera­lidad. ¿Hay quien crea haber encontrado la base psíquica común a toda la humanidad? El texto de Jesús y la Biblia recubren con sus amplias y benévolas alas: la mierda, las bestias, los días. ¿Cómo se puede poner orden en el caos de infinitas e informes variaciones que es el hombre? El principio «ama a tu prójimo» es una hipocresía. «Conócete a ti mismo» es una utopia más aceptable porque también contiene la maldad. Nada de piedad. Después de la matanza todavía nos queda la esperanza de una humanidad purificada. Yo hablo siempre de mí porque no quiero convencer. No tengo derecho a arrastrar a nadie a mi río, yo no obligo a nadie a que me siga. Cada cual hace su arte a su modo y manera, o conociendo el gozo de subir como una flecha hacia astrales reposos o el de descender a las minas donde brotan flores de cadáveres y de fértiles espasmos. Estalactitas: buscarlas por doquier, en los pesebres ensanchados por el dolor, con los ojos blancos como las liebres de los ángeles.

Así nació DADA, de una necesidad de independencia, de des­confianza hacía la comunidad. Los que están con nosotros conservan su libertad. No reconocemos ninguna teoría. Basta de academias cubistas y futuristas, laboratorios de ideas formales. ¿Sirve el arte para amontonar dinero y acariciar a los gentiles burgueses? Las rimas acuerdan su tintineo con las monedas y la musicalidad resbala a lo largo de la línea del vientre visto de perfil. Todos los grupos de artistas han ido a parar a este banco a pesar de cabalgar distintos cometas. Se trata de una puerta abierta a las posibilidades de revolcarse entre muelles almohadones y una buena mesa.

Aquí echamos el ancla en la tierra feraz. Aquí tenemos derecho a proclamar esto porque hemos conocido los escalofríos y el desper­tar. Fantasmas ebrios de energía, hincamos el tridente en la carne distraída. Rebosamos de maldiciones en la tropical abundancia de vertiginosas vegetaciones: goma y lluvia es nuestro sudor, sangramos y quemamos la sed.
Nuestra sangre es vigorosa.

El cubismo nació del simple modo de mirar un objeto: Cezanne pintaba una taza veinte centímetros más abajo de sus ojos, los cubistas la miran desde arriba complicando su aspecto sección perpendicular que sitúan a un lado con habilidad.. me olvido de los creadores ni de las grandes razones de la a. que ellos hicieron definitivas). El futurismo ve la misma traza un movimiento sucesivo de objetos uno al lado del otro, añadiendole maliciosamente alguna línea—fuerza. Eso no quita que la buena o mala, sea siempre una inversión de capitales intelectuales.

El nuevo pintor crea un mundo cuyos elementos son sus mismos medios, una obra sobria y definida, sin argumento. El artista nuevo protesta: ya no pinta (reproducción simbólica e ilusionista), sino que crea directamente en piedra, madera, hierro, estaño, bloques de organismos móviles a los que el límpido viento de las a inmediatas sensaciones hacer dar vueltas en todos los sentidos.

Toda obra pictórica o plástica es inútil; que, por lo u sea un monstruo capaz de dar miedo a los espíritus serviles y no algo dulzarrón para servir de ornamento a los refectorios de esos animales vestidos de paisano que ilustran tan bien esa fabula triste de la humanidad.

Un cuadro es el arte que se encuentren dos lineas geométricas que se ha comprobado que son paralelas, hacer que se encuentren en un lienzo, ante nuestros ojos, en una realidad que nos traslada a un mundo de otras condiciones y posibilidades. Este mundo no esta especificado ni definido en la obra, pertenece en sus innumerables variaciones al espectador. Para su creador la obra carece de causa y de teoría. Orden = desorden; yo = no-yo; afirmación = negación; éstos son los fulgores supremos de un arte absoluto. Absoluto en la pureza de cósmico y ordenado caos, eterno en el instante globular sin duración, sin respiración, sin luz y sin control.

Amo una obra antigua por su novedad. Tan sólo el contraste nos liga al pasado. Los escritores que enseñan la moral y discuten o mejoran la base psicológica, tienen, aparte del deseo oculto del beneficio, un conocimiento ridículo de la vida que ellos han clasificado, subdividido y canalizado. Se empeñan en querer ver danzar las categorías apenas se ponen a marcar el compás. Sus lectores se carcajean y siguen adelante: ¿con qué fin? Hay una literatura que no llega a la masa voraz. Obras de creadores nacidas de una auténtica necesidad del autor y sólo en función de sí mismo. Consciencia de un supremo egoísmo, en el que cualquier otra ley queda anulada.

Cada página debe abrirse con furia, ya sea por serios motivos, profundos y pesados, ya sea por el vórtice y el vértigo, lo nuevo y lo eterno, la aplastante espontaneidad verbal, el entusiasmo de los principios, o por los modos de la prensa. He ahí un mundo vacilante que huye, atado a los cascabeles de la gama infernal, y he ahí, por otro lado, los hombres nuevos, rudos, cabalgando a lomos de los sollozos.

He ahí un mundo mutilado y los medicuchos literarios preocu­pados por mejorarlo. Yo os digo: no hay un comienzo y nosotros no temblamos, no somos unos sentimentales. Nosotros desgarramos como un furioso viento la ropa de las nubes y de las plegarias y preparamos el gran espectáculo del desastre, el incendio, la des­composición. Preparamos la supresión del dolor y sustituimos las lágrimas por sirenas tendidas de un continente a otro. Banderas de intensa alegría viudas de la tristeza del veneno. DADA es la enseñanza de la abstracción; la publicidad y los negocios también son elementos poeticos.

Yo destruyo los cajones del cerebro y los de la organización social: desmoralizar por doquier y arrojar la mano del cielo al infierno, los ojos del infierno al cielo, restablecer la rueda fecunda de un circo universal en las potencias reales y en la fantasía individual.

La filosofia, he ahí el problema: por qué lado hay que empezar a mirar la vida, Dios, la idea y cualquier otra cosa. Todo lo que se ve es falso. Yo no creo que el resultado negativo sea más importante que la elección entre el dulce y las cerezas como postre. El modo de mirar con rapidez la otra cara dc una cosa para imponer directamente la propia opinión se llama dialéctica, o sea, el modo de regatear el espíritu de las patatas frutas bailando a su alrededor la danza del método.

Si yo grito:

IDEAL, IDEAL, IDEAL,

conocimiento, conocimiento, conocimiento

bumbúm, bumbúm, bumbúm,

registro con suficiente exactitud el progreso, la ley, la moral y todas las demás bellas cualidades de que tantas personas inteligentil han discutido en tantos libros para llegar, al fin, a confesar que cada uno, del mismo modo, no ha hecho más que bailar al compas de su propio y personal bumbúm y que, desde el punto de vista de tal bumbúm, tiene toda la razón: satisfacción de una curiosidad morbosa, timbre privado para necesidades inexplicables; baño; dificultades pecuniarias; estómago con repercusiones en la ‘ida; autoridad de la varita mística formulada en el grupo de una orquesta fantasma de arcos mudos engrasados con filtros a base de amoniaco animal. Con los impertinentes azules de un ángel han enterrado la interioridad por cuatro perras de unánime reconocimiento.

Si todos tienen razón, y si todas las píldoras son píldoras Pínk., tratemos de no tener razón. En general, se cree poder explicar racionalmente con el pensamiento lo que se escribe. Todo esto es relativo. El pensamiento es una bonita cosa para la filosofia, pero es relativo. El psicoanálisis es una enfermedad dañina, que adormece las tendencias antirreales del hombre y hace de la burguesía un sistema. No hay una Verdad definitiva. La dialéctica a una máquina divertida que nos ha llevado de un modo bastante trivial a las opiniones que hubiéramos tenido de otro modo. ¿Hay alguien que crea, mediante el refinamiento minucioso de la lógica,, haber demostrado la verdad de sus opiniones? La lógica constreñida por los sentidos es una enfermedad orgánica. A este elemento los filósofos se complacen en añadir el poder de observacion. Pero justamente esta magnífica cualidad del espíritu es la prueba de su impotencia. Se observa, se mira desde uno o varios puntos de vista y se elige un determinado punto entre millones de ellos queue igualmente existen. La experiencia también es un resultado del azar y de las facultades individuales.

La ciencia me repugna desde el momento en que se transforma en sistema especulativo y pierde su carácter de utilidad, que, aun siendo inútil, es, sin embargo, individual. Yo odio la crasa objetividad y la armonía, esta ciencia que halla que todo está en orden: continuad, muchachos, humanidad . . . La ciencia nos dice que somos los servidores de la naturaleza: Todo está en orden, haced el amor y rompeos la cabeza; continuad, muchachos, hombres, amables burgueses, periodistas vírgenes... Yo estoy contra los sistemas: el único sistema todavía aceptable es el de no tener sistemas. Completarse, perfeccionarse en nuestra pequeñez hasta colmar el vaso de nuestro yo, valor para combatir en pro y en contra del pensamiento, misterio de pan, desencallamiento súbito de una hélice infernal hacia lirios baratos.

La espontaneidad dadaísta

Yo llamo amíquémeimportismo a una manera de vivir en la que cada cual conserva sus propias condiciones respetando, no obstante, salvo en caso de defensa, las otras individualidades, el twostep que se convierte en himno nacional, las tiendas de antigüallas, el T.S.H., el teléfono sin hilos, que transmite las fugas de Bach, los anuncios luminosos, los carteles de prostíbulos, el órgano que difunde claveles para el buen Dios y todo esto, todo junto, y realmente sustituyendo a la fotografia y al catecismo unilateral.

La simplificidad activa.

La impotencia para discernir entre los grados de claridad: lamer la penumbra y flotar en la gran boca llena de miel y de excrementos. Medida con la escala de lo Eterno, toda acción es vana (si dejamos que el pensamiento corra una aventura cuyo resultado sería infinitamente grotesco; dato, también éste, importante para el conocimiento de la humana impotencia). Pero si la vida es una pésima farsa sin fin ni parto inicial, y como creemos salir de ella decentemente como crisantemos lavados, proclamamos el arte como única base de entendimiento. No importa que nosotros, caballeros del espiritu, le dediquemos desde siglos nuestros refunfuños. El arte no aflige a nadie y a aquellos que sepan interesarse por el recibiran, con sus caricias, una buena ocasión de poblar el pais con su conservación. El arte es algo privado y el artista lo hace para si mismo; una obra omprensible es el producto de periodistas.

Y me gusta mezclar en este momento con tal monstruosidad los colores al mezclar en este momento con tal monstruosidad los colores al oleo: un tubo de papel de plata, que, si se aprieta, vierte automáticamente odio, cobardia, y villania. EL artista, el poeta aprecia el veneno de la masa condensada en un jefe de sección de esta industria. Es feliz si se le insulta: eso es como una prueba de su coherencia. El autor, el artista elogiado por los periodicos, comprueba la comprensibilidad de su obra: miserable forro de un abrigo destinado a la utilidad publica: andrajos que cubren la brutalidad, meadas que colaboran al calor de un animal que incuba sus bajos instintos, fofa a insípida carne que se múltipla con la ayuda de los microbios tipograficos. Hemos tratado con dureza nuestra inclinación a las lagrimas. Toda filtración de esa naturaleza no es mas que diarrea almibarada. Alentar un arte semejante significa diferirlo. Nos hacen falta obras fuertes, rectas, precisas y, mas que nunca, incomprensibles. La logica es una complicación. La logica siempre es falsa. Ella guia los hilos de las nociones, las palabras en su forma exterior hacia las conclusiones de los centros ilusorios. Sus cadenas matan, minirapodo gigante que asfixia a la independencia. Ligado a la logica, el arte viviria en el incesto, tragándose su propia cola, su cuerpo, fornicando consigo mismo, y el genio se volveria una pesadilla alquitranada de protestantismo, un monumento, una marcha de intestinos grisáceos y pesados.

Pero la soltura, el entusiasmo y la misma alegria de la injusticia, esa pequeña verdad que nosotros practicamos con inocencia y que nos hace bellos (somos sutiles, nuestros dedos son maleables y resbalan como las ramas de esta planta insinuante y casi liquida) caracterizan nuestra alma, dicen los cinicos. Tambien ese es un punto de vista, pero no todas las flores, por fortuna, son sagradas, y lo que hay de divino en nosotros es el comienzo de la accion antihumana. Se trata, aquí, de una flor de papel para el ojal de los señores que frecuentan el baile de disfraces de la vida, cocina de la gracia, con blancas primas agiles o gordas. Esta gente comercio con lo que hemos desechado. Contradicción y unidad de las estrellas polares en un solo chorro pueden ser verdad, supuesto que alguien insista en pronunciar esta banalidad, apéndice de una moralidad libidinosa y maloliente. La moral consume, como todos los azotes de la inteligencia. El control de la moral y de la logica nos han impuesto la impasibilidad ante los agentes de policia, causa de nuestra esclavitud, putridas ratas de las que esta repleto el vientre de la burguesia, y que han infectado los unicos corredores de nítido y transparente cristal que aun seguían abiertos a los artistas.

Todo hombre debe gritar. Hay una gran tarea destructiva, negativa por hacer. Barrer, asear. La plenitud del individuo se afirma a continuación de un estado de locura, de locura agresiva y completa de un mundo confiado a las manos de los bandidos que se desgarran y destruyen los siglos. Sin fin ni designio, sin organización: la locura indomable, la descomposición. Los fuertes sobreviviran gracias a su voz vigorosa, pues son vivos en la defensa. La agilidad de los miembros y de los sentimientos flamea en sus flancos prismáticos.

La moral ha determinado la caridad y la piedad, dos bolas de sebo que han crecido, como elefantes, planetas, y que, aun hoy, son consideradas validas. Pero la bondad no tiene nada que ver con ellas. La bondad es lucida, clara y decidida, despiadada con el compromiso y la política. La moralidad es como una infusión de chocolate en las venas de los hombres. Esto no fue impuesto por una fuerza sobrenatural, sino por los trusts de los mercaderes de ideas, por los acaparadores universitarios. Sentimentalidad: viendo un grupo de hombres que se pelean y se aburren, ellos inventaron el calendario y el medicamento de la sabiduría. Pegando etiquetas se desencadeno la batalla de los filosofos (mercantilismo, balanza, medidas meticulosas y mezquinas) y por segunda vez se comprendio que la piedad es un sentimiento, como al diarrea en relacion con el asco que arruina la salud, que inmunda tarea de carroñas para comprometer al sol.

Yo proclamo la oposicion de todas las facultades cosmicas a tal blenorragia de putrido sol salido de las fabricas del pensamiento filosofico, y proclamo la lucha encarnizada con todos los medios del

Asco dadaísta

Toda forma de asco suceptible de convertirse en negacion de la familia es Dada; la protesta a puñetazos de todo el ser entregado a una accion destructiva es Dada; el conocimiento de todos los medios hasta hoy rechazados por el pudor sexual, por el compromiso demasiado comodo y por la cortesia es Dada; la abolicion de la logica, la danza de los impotentes de la creacion es Dada; la abolicion de la logica, la danza de los impotentes de la creacion es Dada; la abolicion de toda jerarquia y de toda ecuacion social de valores establecida entre los siervos que se hallan entre nosotros los siervos es Dada; todo objeto, todos los objetos, los sentimientos y las oscuridades, las apariciones y el choque preciso de las lineas paralelas son medios de lucha Dada; abolicion de la memoria: Dada; abolicion del futuro: Dada; confianza indiscutible en todo dios producto inmediato de la espontaneidad: Dada; salto elegante y sin prejuicios de una armonia a otra esfera; trayectoria de una palabra lanzada como un disco, grito sonoro; respeto
de todas las individualidades en la momentanea locura de cada uno de sus sentimientos, serios o temerosos, timidos o ardientes, vigorosos, decididos, entusiastas; despojar la propia iglesia de todo accesorio inutil y pesado; escupir como una cascada luminosa el pensamiento descortes o amoroso, o bien, complaciendose en ello, mimarlo con la misma identidad, lo que es lo mismo, en un matorral puro de insectos para una noble sangre, dorado por los cuerpos de los arcangeles y por su alma. Libertad: DADA, DADA, DADA, aullido de colores encrespados, encuentro de todos los contrarios y de todas las contradicciones, de todo motivo grotesco, de toda incoherencia: LA VIDA.

HUNDERTWASSER La naturaleza no tiene defectos. Solo el hombre tiene defectos

El hombre comete un error imperdonable, cuando piensa que tiene que corregir la obra de la naturaleza. No dice mucho a favor de una comunidad el hecho de que destruya extensas áreas de naturaleza; en cambio, debería ser motivo de orgullo para la comunidad la protección de la mayor extensión posible de naturaleza a su alrededor. Debemos conservar los arroyos, ríos, pantanos y marismas en su estada original y tratarlos como seres sagrados y sacrosantos.

La regulación de las corrientes de agua solo nos ha causado graves problemas por lo que pagamos un alto precio: reducción del nivel de las aguas superficiales, reducciones en la línea de los bosques de hasta 100 metros, desecación de grandes áreas de tierra y el agua no se puede regenerar porque fluye con demasiada rapidez. Las marismas ya no pueden actuar como esponjas absorbentes, a la manera de una nueva caja de ahorros en época de crisis; absorbiendo grandes cantidades de agua sobrante para soltarla lentamente en períodos de sequías.

Las corrientes reguladas de agua se convierten en alcantarillas.

Ya no quedan peces, porque no pueden remontar los canales regulados. La regulación del agua produce inundaciones de consecuencias devastadoras; enormes cantidades de agua fluyen a una velocidad tan excesiva que la tierra y la vegetación no llegan a empaparse ni a retener el agua.

Sólo una corriente de agua que discurra de forma irregular entre árboles de ribera será capaz de producir agua pura, regular el balance del agua y mantener peces y vida animal en beneficio del hombre y la agricultura.

Ahora, cuando es ya casi demasiado tarde, empezamos a comprender esta antigua sabiduría y hacemos explotar las rectas orillas de cementos de los cursos regulados de ríos y arroyos, para recrearlos en su estado original irregular. ¡Qué ironía!

¡Regular una corriente para desregularla después! (*)

Mayo 1990


Arriba, Hundertwasser (izquierda) con el propietario de la fábrica Rosenthal, Philip Rosenthal (derecha) durante la recreación de la fachada de ese edificio fabril.

HUNDERTWASSER Médico de la arquitectura y La naturaleza no tiene defectos. Sólo el hombre los tiene Médico de la arquitectura Nuestras casas están e

Nuestras casas están enfermas desde que existen planificadores urbanos dogmáticos y arquitectos de ideas fijas. No caen enfermas, son concebidas y traídas al mundo en ese estado. Todas estas casas, que tenemos que soportar por miles, son insensibles, carecen de emoción, son dictatoriales, crueles, agresivas, lisas, estériles, austeras, frías y prosaicas, anónimas y vacías hasta el aburrimiento.

Son una quimera de funcionalidad, son tan deprimentes que los vecinos y los que pasan por allí caen enfermos.

Consideremos lo siguiente: de cada 100 peronas que viven en una casa, 100 000 pasan cerca de ella todos los días: éstas últimas sufren tan como los vecinos de las casas, si no más, a causa de la impresión deprimente que produce la fachada de una casa sin vida. Pero los hospitales también están enfermos.

Los edificios uniformes, al estilo de los campos de concentración y los barracones, destruyen y uniformizan lo más valioso que una persona joven puede aportar la sociedad; la creatividad individual y espontánea. Si los arquitectos hubieran sabido curar estos edificios enfermos y causantes de enfermedad, no los habría llegado a construir.

Por eso hace falta una nueva profesiín: médico de la arquitectura. La única tarea del médico de la arquitectura es la devolver la fignidad humana y la armonia con la naturaleza y la creación humana. Sin tener que destruir todo primero, sino mediante pequeños cambios en puintos estratégicos, y sin gran esfuerzo ni recursos monetarios- esto incluye desregular el curso regulado de los ríos, romper horizontes planos y estériles, convertir zonas de suelo en superficies desiguales y onduladas, dejar crecer la vegetación entre las separaciones del adoquinado y en las grietas de los muros, donde no molesta a nadie, modificar la forma de las ventanas y redonderar irregularmente esquinas y bordes.

El médico de la arquitectura es el responsable de operaciones quirúrgicas más importantes, por ejemplo, derribar paredes, torres de posición y pilares. Simplemente se trata de reconocer el derecho a la ventana, a plantar hierba y árboles en los tejados, a dejar que las plantas trepadoras crezcan y a instalar árboles inquilinos.

Si dejas bailar a tus ventanas, diseñándolas en estilos diferentes, y si dejas que aparezcan todo tipo de irregularidades en fachadas e interiores, las casas se recuperarán, las casas empezarán a vivir.

Cualquier casa tiene cura, por fea o enferma que esté.

24 de enero de 1990.

HUNDERTWASSER Dictados de la ventana y derecho de la ventana Algunas personas dicen que las casas consisten en paredes. Yo digo que las casas consis

Algunas personas dicen que las casas consisten en paredes.

Yo digo que las casas consisten en ventanas.

Cuando se elevan casas diferentes unas al lado de otra, en la calle con todo tipo diferentes de ventanas, o razas de ventanas, nadie protesta.

Así puede aparecer una casa de estilo Art Nouveau, al lado de una casa moderna con ventanas cuadradas sin adornos, seguida a su vez de una casa barroca con ventanas barrocas. Pero, si los tres tipos de ventanas de las tres casas pertenecieran a una sola casa, esto se consideraría una violación de la segregación racial de las ventanas. ¿Por qué? Cada ventana individualmente tiene derecho a la vida.

Sin embargo, según el código dominante, si se mezclan las razas de ventanas, se infringe el apartheid de las ventanas. El Apartheid contra las ventanas debe terminar.

Porque la repetición de ventanas idénticas una al lado de la otra y una encima de otra como en un sistema de retícula es característico de los campos de concentración.

En la nueva arquitectura de las ciudades satelitales y en los nuevos edificios administrativos, en los bancos, en los hospitales y en las escuelas, la uniformidad de las ventanas es insoportable. Los individuos, que nunca son idénticos, se defienden contra los dictados de esta uniformidad, pasiva o activamente, según su constitución. Así, a través del alcohol y la drogadicción, el éxodo de la ciudad, la manía de la limpieza, la dependencia de la telivisión, dolencias físicas inexplicables, alergías, depresiones y hasta el suicidio, o bien, por medio de la agresión, el vandalismo y el crimen.

Una persona que vive en un apartamento alquilado debe tener derecho a asomarse a la ventanas y rascar la obra de albañilería que alcance con el brazo y se le debe permitir tomar un cepillo largo y pintar toda la parte exterior que alcance con el brazo. Así toda la gente podrá ver desde lejos que allí vive una persona diferente de la persona uniformada, esclavizada y prisionera que vive al lado.

22 de enero de 1990.

HUNDERTWASSER Manifiesto en pro de la alteración individual de los edificios Queridos amigos: La gente me pregunta porque yo, un pintor, me entromet

Queridos amigos:

La gente me pregunta porque yo, un pintor, me entrometo en asuntos de arquitectura. Pero, además de pintor, soy tambien un hombre. Antes de sentarnos en cualquier sitio, limpiamos primero la silla, si está sucia. Si voy a entrar en una arquitectura sucia, primero tengo que limpiarla también. Y cuanto más sucia sea la arquitectura, con más fuerza y eficacia habrá que combatir su suciedad.

Entro en una casa como un hombre libre, no como esclavo. Sólo entonces puedo hacer cualquier otra cosa, como pintar, o decir algo. Hay otra razón muy importante por la que elijo Viene para atacar este abuso de cajas-prisiones, sobre todo porque soy austríaco. Por eso tengo una obligación moral, porque desde Austria se lanzó este crimen arquitectónico contra el mundo. Por tanto, las reparaciones deben proceder de Austria. El astruíaco Adolf Loos trajo esta atrocidad al mundo. Fue en 1908 con su ingenioso manifiesto titulado "Ornamentación y crimen". Lo hizo con ¡buena intención!....pero Adolf Loos fue incapaz de preveer lo que ocurría 50 años después. El mundo nunca se librará del demonio que Loos invocó.

Mi deber y el de todas las personas de Austria es el de reconocer y combatir la catástrofe desencadenada en este país hace setenta años. Cincuenta años más tarde exactamente, en 1958, en Seckaum leí mi "Manifiesto del enmohecimiento contra el racionalismo en la arquitectura". Ya Alemania se celebran continuos encuentros de arquitectos con conciencia, para los que la responsalidad de lo que hacen es una pesada carga. Pero no encuentran la solución. Sin embargo, he visto algunos edificios nuevos que no eran un simple producto de tableros del delineante. Esa es una bueña señal. Pero, es menos que sucifiente.

Volvamos a Loos. Es cierto que la decoración manida al uso era una mentira. Pero no un crimen. No por quitar aquella decoración las casas se volvieron más respetables. Loos tendría que haber sustituido aquella estéril decoración por vegetación. Pero no ocurrió así. El valoraba la línea recta, lo idéntico, lo liso. Ya tenemos lo liso. Todo resuma lisura. Hasta Dios. Porque la línea recta es atea. La línea recta es la única línea no creativa. La única línea que no se presenta ante el hombre como la imagen de Dios. La línea recta es el verdadero instrumento del demonio. Quien la utiliza, contribuye a la ruina de la humanidad.

¿Cómo será este fin? Ya hemos tenido un anticipo de lo que puede ser: entre diez y veinte psiquiatras en cada bloque de apartamento de Nueva York. Clínicas a rebosar, donde los enfermos no pueden ponerse bien, porque también las clínicas están construidas al estilo de Loos. Aumentan las enfermedades entre las personas encerradas en la esteril monotonía de las casas en hilera. Aparecen todo tipo de erupciones, úlceras, cánceres y muertes extrañas. Es imposible recuperarse en ese tipo de edificios. A pesar de la psiquiatria y de la seguridad social. El número de suicidios en la ciudades satelites van en aumento. Y los intentos de suicidio son incontrables. Hay mujeres que no pueden salir durante el día como los hombres. Podríamos pasar horas enumerando las miserias que empezaron con Loos. El nihilismo de los internados se expresa en la disminución del deseo de trabajar y en el descenso de la producción, lo cual pueden seguramente confirmar los psiquiatras y estadistas. Porque la infelicidad se puede cuantificar también cifras y dinero. Así, el daño causado por los métodos racionales de construcción sobrepasa con mucho el ahorro aparente que se haya conseguido. Esto proporciona la prueba de que los edificios racionales se vuelven criminales, si se dejan como son. Hoy estoy en contra de la producción en serie como tal. Desgraciadamente, seguimos necesitándola por ahotra. Pero dejar los objetos producidos en serie en el estado en que llegan a nosotros, es un signo de descontento personal, la prueba de que uno es esclavo.

¡Ayudemos a revocar las leyes criminales que reprimen la libertad de construcción creativa! La gente ni siquiera sabe todavía que tienen derecho a diseñar su propia ropa, su propia vivienda, tanto por fuerza como por dentro. Ningún arquitecto ni cliente en particular puede aceptar la responsabilidad de todo un bloque de apartamentos, ni tampoco la de una sola casa destinada a varias familias. Esta responsibilidad debe asignarse individualmente a cada residente, tanto si es arquitecto como si no. Deben levantarse todas las restricciones impuestas por las autoridades de inspección de edificios, por los contratos de arrendamiento, etc, que prohiban o pongan las limitaciones a las mejoras individuales en una casa. De hecho, el deber del estado es ofrecer ayuda financiera y apoyo a cualquier ciudadano que desee hacer modificaciones en los muros exteriores o dentro de la casa. El hombre tiene derecho a reclamar su epidermis arquitectónica. Con una condición: no debe afectar ni a los vecinos de los que llevan a cabo modificaciones, ni a la estabilidad de la casa. Pero, para esto tenemos técnicos expertos que pueden calcular todo con precisión. Los inquilinos y los propietarios deben tener opción a hacer mejorar en su casa. Sólo en el caso de que el siguiente inquilino no acepte esas modificaciones, volverá el apartamento a su estado original. Pero se puede afirmar, con una probablidad del 90 %, que las mejoras individuales serán muy bien acogidas por el siguiente inquilino, pues tienen como objetivo hacer más humano el apartamento. Si no se aprueba una ley que autorice las modificaciones individuales en los edificios, la piscosis de prisión de los residentes internos seguirá empeorando y la situación tendrá un final fatal. Sólo hay dos opciones: la esclavitud absoluta o la rebelión contra las limitaciones a la libertad personal.

HUNDERTWASSER Manifiesto del proyecto arquitectónico para Francfort-Heddernheim

1. Aumento de la naturaleza en respuesta al asentamiento indiscriminado del paisaje.

2. Una vida en armonía con la naturaleza.

3. Aire del campo en vez de aire de la ciudad.

4. Anhelos de romanticismo y creatividad hechos realidad.

5. Tejados totalmente cubiertos de césped para andar y pasear por ellos.

6. Casas con sistemas de ahorro de energía, frescas en verano y cálidas en invierno.

7. Mejor calidad de vida para vecinos y no residentes.

8. Una salida creativa al punto muerto al que ha llegado la planificación urbana, que sentará un precedente mundial.

De hecho, estas innovaciones no son nada nuevo. Se trata de reconquistar la dignidad humana en la arquitectura, o, simplemente, reconquistar la dignidad humana. ¿A qué se debe el uso indiscriminado de la regla, si todo el mundo sabe que la línea recta es una quimera cómoda, pero peligrosa, que lleva a la ruina? Es increíble que los edificios sigan siendo inhumanos y antinaturales, aunque sea evidente desde hace décadas que la arquitectura Bauhaus se encuentra en un callejón sin salida.

La arquitectura Bahaus, que está en trasfondo de la arquitectura residencial, puede describirse como fría, carente de emoción, dictatorial, cruel, agresiva, blanda, estéril, austera, fría, prosaica, práctica, anónima y vacía hasta el aburrimiento: la quimera de la funcionalidad.

L as viviendas no deben abandonarse a la mafia de la arquitectura internacional, que está motivada por una política cultural y que hace el juego al esteticismo nihilista, frente a las personas.

No es tan breve, si una mafia del arte impone al gran público ( a través de los museos y las revista de arte) un estilo de pintura feo, en sentido negativo, de moda en ese momento. Las tendencias del arte moderno cambian cada año y no hace falta comparar, ni mirarla siquiera.

Pero cuando, esta mafia intelectual, enemiga del hombre y de la naturaleza, obliga a las personas a vivir durante generaciones en casas que proceden de proyectos perversamente modernos y con una construcción carente de inspiración, esta cometiendo un delito permanente.

El sufrimiento obligado de los habitantes de estas casas dictatoriales forma la base de la miseria general, física y espiritual que sufre nuestra cuivilización occidental, el estado, la naturaleza y nosotros mismos. El arquitecto y el urbanista son hoy, más que nunca, débiles marionetas en manos de clientes sin escrúpulos.

Son criados y verdugos de los poderes fácticos de la producción en masa, de la mafia del dinero y de la política de poder. Como criminales de guerra, y, normalmente, en contra de su concienca (si es que la tienen, acatan órdenes obedientemente y construyen campos de concentración en los que la naturaleza, la vida y el alma humana son destruidos sistemáticamente.

La utilización ciega, cobarde y estúpida de la línea geométrica recta ha convertido nuestras ciudades en baldíos desolados, desde el punto de vista estético, espiritual y ecológico.

la línea recta y sus derivados son úlceras cancerosas que envenenan, por igual, la planificación urbana y la salud física.

Nuestras ciudades son la realización de los caprichos dementes de arquitectos criminales que nunca hicieron el juramento hipocrático de la arquitectura: me niego a construir casas que puedan dañar a la naturaleza y a las personas.

Dos generaciones de arquitectos con mentalidad Bauhaus han destruido nuestro medio ambiente.

La llegada del urbanista ha afeado nuestras ciudades, el hombre ha perdido el contacto con la tierra.

El hombre vive aislado de la tierra y de su entorno natural.

Nos aislamos con cemento y plástico.

Ya ni siquiera permiten que el agua se filtre en el suelo urbano; al contrario, se la canaliza afuera. Tampoco dejan que nuestros muertos, que están enterrados a 12 pies de la capa de humus en ataudes geométricos e impermeables, esten en contacto con las plantas o se conviertan en humus.

Por otra parte, la rentabilidad del complejo Hedderheim en su conjunto es enorme y, en lo referente a los cálculos sobre el coste del rendimiento de este complejo, se debe tener en cuenta lo siguiente: los datos sobre las necesidades ecológicas y creativas, los deseos de las personas y sus necesidades espirituales deben almacenarse en nuestros computadores y darles prioridad. Así, los medios informáticos se ponen al servicio de la arquitectura, el urbanismo, la economía, el transporte, la energía y la agricultura, para calcular lo que es barato y lo que es caro, lo que tiene sentido y lo que es perjudicial dentro del contexto general. La consideración de todos los datos disponibles, incluidos los ecológicos y otros datos, debe ser una condición previa a cualquier cálculo.

Por ejemplo, ¿qué objeto tiene construir una casa que es barata porque los proyectistas y arquitectos sólo sumaron el coste de los materiales, el solar y la mano de obra, pero por la que terminamos pagando tanto?

El precio no incluye otros gastos a los que habrá que hacer frente, aunque hubiera sido facil tenerlos en cuenta igualmente; gastos crecientes de calefacción y aire condicionado, aislamiento acústico y contra el polvo y la polución atmosférica. Simplemente porque, por poner un ejemplo, no se proyectó un tejado de césped desde el principio. Los costes aumentarán a consecuencias del vandalismo, la delincuencia, el descontento, las neurosis, el desemplo, los gastos de hospital, el éxodo de las ciudades, el amor propio y la dignidad heridos y el amordazamiento de la creatividad individual, provocado todo ello por una planificación errónea y por no haberse tomado en consideración los componentes ecológicos y creativos en su rica complejidad e interacción de conjunto.

Estos gastos se presentan sin duda, pero más adelante y a las proyectistas les será fácil ignorar las conexiones, causas y efectos; es decir, su responsabilidad.

Mi contribución creativa a la construcción de este complejo debe, pues, considerasrse simplemente como un avance hacia la creatividad de cada individuo. La naturaleza, el arte y la creación son una unidad, nosotros la hemos separado.

Si violamos la creación de la naturaleza, si aniquilamos nuestra creación, nos destruiremos. Sólo la naturaleza incluirá los siguientes puntos:

1. Debemos aprender el lenguaje de la naturaleza, para comunicarnos con ella.

2. Debemos devolver a la naturaleza territorios que nos hemos apropiado y destruido ilegalmente; según el principio de todos los elementos horizontales que hay bajo el cielo pertenecen a la naturaleza, incluidos, tejados y carreteras.

3. Tolerancia de la vegetación espontánea.

4. La creación de la humanidad y la creación de la naturaleza deben reunificarse. La división de estas creaciones de la naturaleza deben reunificarse. La división de estas creaciones ha tenido consecuencias catastróficas para la naturaleza y el hombre.

5. La vida debe estar en armonía con las leyes de la naturaleza.

6. Somos simples huespedes de la naturaleza y deberíamos comportarnos consecuentemente. El hombre es el parásito más peligroso que jamás haya asolado la tierra. El hombre debe volver a su nicho ecológico para dejar que la tierra se regenere.

7. la sociedad humana debe volver a ser una sociedad sin residuos. Porque sólo los que respetan y reciclan sus residuos en una sociedad sin residuos, transforman la muerte en vida y tienen derecho a continuar en esta tierra; pues respetan su ciclo y dejan que renazca la vida.

El hombre anhela inmensamente un hogar en armonía con la naturaleza y la creatividad humana. Pero, ese deseo tan comprensible es precisamente el que se niega a los residentes, especialmente a niños y alumnos. Los personas que siguen obligadas a vivir y aprender en viviendas prefabricadas de campos de concentración y en edificios carentes de inspiración, fríos e insípidos. ¿Qué sentido tiene poseer tantos materiales nuevos, si no lo utilizamos para devolver la naturaleza a la ciudad? Tenemos cemento, hormigón armado, plástico, brea, caucho sintético, acero inoxidable, arcilla expandida y mezclas de estos materiales, también materiales traidicionales como alquitrán, ladrillo, madera, caucho, etc.

Los arquitectos deberían aceptar el reto y construir un hogar que no esté solo destinado a las personas; sino, especialmente, al crecimiento espontáneo en la ciudad.

Un buen edificio debe lograr unir dos cosas:

La armonía con la naturaleza y la armonía con la creación humana individual.

Hace ya mucho tiempo que hemos hecho de la tierra nuestra esclava, con los resultados catastróficos que tan bien conocemos.

Ya es hora de que cambiemos los papeles, que nos situemos bajo la tierra y tengamos encima la tierra. Por supuesto, eso no significa vivir en cuevas oscuras y sótanos húmedos, todo lo contrario.

Podemos tener tierra y árboles sobre nuestras cabezas y tener luz, al mismo tiempo. Situarnos bajo la naturaleza significa, simbólica y literalmente, vivir en casas cubiertas de naturaleza; nuestro deber es restitutir a nuestros tejados la naturaleza que destruimos al construir una casa. De esa forma, la naturaleza que hay en nuestros tejados es la parte de la tierra que destruimos al poner una casa en su lugar. Necesitamos barreras de belleza para engrandecer el mundo de nuevo. En vez de eso, destruimos el lugar en que vivimos y lo que queda de naturaleza salvaje. Y para llegar hasta allí, construimos feas carreteras que destruyen lo que hay entre medias.

Así, el mundo se vueve feo y pequeño. Necesitamos barreras de bellezas con urgencias. Estas barreras de belleza consisten en irregularidades no reguladas y esta irregularidades no reguladas consisten, bien en vegetación espontánea, o en la creatividad del individuo.

(...) Durante decadas, se ha practicado una dura represión rectilínea del alma infantil, lo que ha supuesto la supresión de su creatividad en ciernes, simplemente, mediante una arquitectura asgresiva y uniforme en la que nuestros jóvenes han tendido que pasar los años más importantes de su vida.

Los malos tratos mentales infligidos en escuelas construidas al estilo de los campos de concentración exceden, incluso, al castigo físico que estas escuelas representan.

P ara las jóvenes generaciones de las últimas décadas, formadas en instituciones educativas y jardines de infancia hostiles a la naturaleza y la creatividad, los daños piscológicos permanentes son inmensos. Los niños son menos capaces todavía que los adultos de defenderse de un entorno planificado que destruye la vida del espíritu.

(...) Sólo nosotros hacemos paraísos con nuestra propia creatividad, en armonía con la creatividad libre de la naturaleza.

Viena, 14 de mayo de 1987.

martes, 18 de noviembre de 2008

La Universidad española, la peor de 17 países avanzados

extraido de:
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Universidad/espanola/peor/paises/avanzados/elpepisoc/20081118elpepisoc_2/Tes

RICARDO MARTÍNEZ DE RITUERTO - Bruselas - 18/11/2008

Que la universidad española no resiste una mínima comparación seria con las de su entorno es de sobra conocido y cada nuevo análisis que aparece confirma el desastre de la educación superior en España. En el que hoy va a hacer público el Lisbon Council, un centro de estudios sobre asuntos europeos de Bruselas, España ocupa el último lugar en un ránking sobre la calidad de los sistemas educativos superiores en 15 países de Europa más Estados Unidos y Australia.

El trabajo, preparado por tres expertos del Lisbon Council, emplea una metodología innovadora y probablemente necesitada de ajustes que tabula seis criterios prácticos. Entre ellos, la inclusividad -el número de titulados que un país produce con respecto a la población en edad de estudiar), efectividad -la capacidad de producir titulados con capacidades adaptadas a las necesidades del mercado de trabajo del país- o respuesta -la capacidad del sistema de reformarse y cambiar para adaptarse-. Son criterios que rompen con criterios más objetivos de excelencia como los del ranking de la universidad de Shanghai, que contabiliza premios Nobel entre su profesorado y ex alumnos o el número de citas en revistas científicas.

Pero el resultado final es igual de tenebroso y de alarmante ante un mundo globalizado en el que la calidad del capital humano es el principal y más determinante factor del éxito económico de un país. La resultante de todos los elementos tabulados coloca a España a la cola de un grupo que encabezan Australia, Reino Unido y Dinamarca. De nuestros vecinos, Portugal ocupa el octavo puesto y Francia, el décimo.

Divorcio del mercado

Los autores subrayan que España ocupa lugares mediocres como el undécimo en ' inclusividad' (el porcentaje de problación en edad estudiantil que acude a la universidad, con el 33%) o el séptimo en ' educación para àdultos' (un 3,6% de estudiantes de entre 30 y 39 años) y subrayan como particularmente desalentador el puesto 16 en ' efectividad' , que mide el reflejo salarial en el mercado de trabajo de la titulación superior. España tiene que "trabajar para restaurar el equilibrio entre las materias enseñadas en la universidad y el mercado laboral".

"Si quiere mejorar, España debe hacer más para modernizar su sistema educativo y acercarlo a los estándares europeos (a lo que ayudaría avanzar en los criterios de Bolonia)", se lee en el documento. Además del farolillo rojo global, el sistema universitario español ocupa el último lugar en 'respuesta' , medida como la capacidad de cumplir los compromisos adquiridos en 1999 en Bolonia para hacer realidad la titulación superior homologable a escala europea en 2010, lo que suponía ofrecer nuevos programas de estudios a partir de 2006.

Con esos antecedentes y deficiencias es lógico que sólo un 2% de universitarios extranjeros acudan a realizar sus estudios en España, por más que sea repetidamente el país favorito de los veinteañeros de la UE que elijen un país para pasar con el programa Erasmus uno de los que quedarán como de los mejores años de su vida.